Su dulce y refrescante sabor la han convertido en una de las frutas favoritas de los más pequeños. Sin embargo, son tantas las cualidades beneficiosas de la mandarina que su consumo resulta más que recomendable para personas de todas las edades.

Por ejemplo:

  • su elevado aporte de vitamina C ejerce una clara acción antiinfecciosa, estimulando la formación de anticuerpos. Por este motivo, es ideal para la prevención de multitud de enfermedades, desde las más comunes como un catarro hasta otras más graves como el cáncer o el Sida.
  • resulta una ‘aliada natural’ en los casos de enfermedades inflamatorias crónicas como el reumatismo, las anemias ferropéicas o las afecciones de hipertensión arterial debido a su elevado contenido en potasio.
  • posee un gran efecto diurético y resulta particularmente recomendado para aquellas personas que fuman o beben alcohol (hábitos que provocan una disminución de vitamina C en el organismo).
  • la mandarina es fuente natural de fibra, esencial para combatir el estreñimiento y tiene un gran poder saciante por lo que se constituye como alimento ideal en las dietas de adelgazamiento.



    Fuente: www.gordos.com